domingo, 11 de noviembre de 2012

Regreso


Mi habitación se llena de una luz amarillenta y cansada, cálida y un poco vaporosa, que evoca fantasías ligeramente decadentes. Recuerdo un pasado inexistente y posmodernista, con la sonoridad de óperas en acetato, o viejas canciones de Edith Piaf. La importancia del proceso pierde relevancia ante la inminencia del resultado. Sin embargo me persigue la pregunta... ¿Qué hay fuera del universo?

Entelequias fatalistas ahuyentan mis emociones. No. Es simplemente el cansancio. 

1 comentario:

Maruja Cancino dijo...

... tu pasado tiene ópera...